No es que este muerta
sólo desaparecí un poco.
Desaparezco un poco
sólo para no morir.

No se bien que me mantuvo viva.
Quizás tropezando,
un poco respirando,
llegué hasta hoy.

Después de este día eterno
relleno de otros días,
eso que llaman rutina
me arrastró hasta aquí.

Y me caí, desmayada
en el abismo de sus ojos
y floté como por arte de magia
en el espacio exterior.

Tanta gente, tanto ruido.
Me atraparon y caí en otra dimensión.
Donde sólo estaban sus ojos,
el silencio de muerte y yo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s