¿De qué depende el amor? ¿Cómo lo distinguimos? ¿Cuándo estamos realmente seguros de que es?
Tantas veces me hice esas preguntas. Tantas veces creí que si, pero no. Creí que no, pero si. Es el momento en el que uno esta adentro, pero luego se va y el tiempo nos da perspectiva. “Quizás no era para tanto”; “era bueno, si lo quería, pero…”; “en el momento pensé que si, pero ahora ya no estoy tan segura de que así haya sido”…
Todas esas veces, que no estuve tan segura. Que igual mientras lo vivía creía que iba a morir, pero sobrevivía. Caía en picada hacia abajo por un tobogán, para terminar nadando en una pileta llena de “no era para tanto”, “lo quise pero ahora es sólo un lindo recuerdo”.
Entonces encuentro el punto de inflexión, la grieta donde atraviesa la luz y puedo ver su recuerdo. Clara como el agua su sensación. Como si fuese ayer que oía su risa, me tocaban sus manos. No, es mucho más que eso. Mucho más que cualquier cosa que pueda decir. Siento que si volviera a verlo ahora no haría diferencia un segundo en el tiempo ni los millones de kilómetros que nos separan ahora. Porque mi alma nunca estuvo en otro lugar desde que nos reconocimos el uno al otro. Nadie ha sido realmente mío. Ni tampoco ninguna bandera se ha plantado en mi suelo. Cada minuto que nos separa es sólo un minuto menos, y cada centímetro que camino es sólo un paso menos para volverlo a ver.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s